EL ATUENDO DEL SACERDOCIO.
La ceremonia de la investidura posee un carácter simbólico y ritualista, invitándonos siempre a interactuar con representaciones simbólicas.
En toda la ordenanza de la dotación independientemente de sus partes, siempre trata de expresar la idea de pureza.Por ejemplo, la vestidura del sacerdocio simboliza la naturaleza mortal, mientras que las marcas en dicho atuendo también tienen un significado representativo de los principios de rectitud en que hemos de vivir esta vida mortal.
Con este ropaje, estamos preparados para continuar con la ceremonia.
Como dijimos antes, se puntúa, ‘los aspectos significantes de la ceremonia, los cuales pueden ser diálogos, frases, ropajes, signos, nombres, señas de las ordenanzas, es decir, aspectos perceptibles que poseen un significado especial.
La nota esta escrita en epigramas, es decir, con frases cortas sin conectores, lo cual puede otras intuiciones. Empezamos:
►ADÁN a LUCIFER: «¿Qué es ese delantal que llevas puesto?»
La ceremonia de la dotación nos muestra que Lucifer también lleva un ropaje, que él define como los «emblemas de su poder y sacerdocio»
El poder y sacerdocio de Lucifer se refiere a las obras, logros y honores de los hombres, que se ven amplificadas aún más por nuestro propio engaño y vanas imaginaciones, y se resumen en los verbos, “subiré”, “seré”, gobernaré, dominaré, …”
El delantal de Lucifer, representa el “sacerdocio de Lucifer” o “sacerdocio luciferino”. El fundamento del mismo es la rebelión, que se objetiviza cuando los hombres procuran establecerse como una “luz para los demás”.
En el Plan de Salvación, los líderes son siervos. Los seres celestiales con seres en servidumbre.
Adán simplemente no entendía lo que significaba “sacerdocios”, ni por ego, ni por palabra, porque todavía no había recibido es convenio de nuestro Padre Celestial, no podía recibir lo que Lucifer le decía, porque no lo recibía del Espíritu Santo.
—¿Por qué José puso esto?
Porque José fue testigo de los liderazgo y sacerdocios sectarios enfrentados de época, cada uno constituyéndose en “luz para los demás”, pero con sus obras negaban la eficiencia de la piedad.
—Adán está confundido por los “sacerdocios de Lucifer”, y esperaba ser instruido en todas las cosas por el Padre, lo cual siente que es lo más correcto para su espíritu, es otras palabras, en lo que él cree que tiene más sentido o significado.
Los mortales son fácilmente liderados por lideres poderosos o carismáticos, cuando no confían en su propio espíritu interior.
►El Delantal.
Otro ropaje con que es vestido Adán, es el delantal.
El delantal que se usa como parte de la dotación es de un color oscuro, generalmente verde, que es una representación de nuestro mundo natural.
El delantal es un contraste oscuro con la pureza y blancura del resto de la ropa del templo, representa “nuestras obras” en la carne mortal, que suelen ser oscuras en comparación con la verdadera naturaleza de nuestro ser (representado por la ropa blanca del templo), que es espiritual.
En cada delantal hay hojas de un árbol. Las hojas provienen del árbol del conocimiento del bien y del mal (las tentaciones de nuestra carne), y son las representaciones de nuestras obras, que manifiestan la forma en que reaccionamos ante las tentaciones de nuestra carne.
Así como las hojas son el producto natural de un árbol lleno de vida, las hojas del delantal representan el producto de nuestras obras.
El delantal verde en contraste, con el color blanco de las otras prendas, simboliza la “culpa” por nuestras obras en la carne. Es el producto de vivir en contra del orden natural de la creación.
Nos sentimos culpables cuando actuamos en contra de nuestra voluntad espiritual, que es literalmente nuestro sentido común.
—La mente de Adán experimenta culpa, y conspira con Eva para esconderse de Dios, ya que estos sentimientos alteran su visión racional del amor de Dios por ellos.
Pecaron al usar los poderes de procreación, y fueron convencidos aún más de su culpabilidad por Lucifer [su carne]
—En la investidura, José Smith utilizó específicamente la palabra “desnudez” de manera alegórica, tal como se usa a lo largo del Antiguo Testamento para representar “relaciones sexuales” (ver Levítico 18:6 - 19 y muchos otros pasajes).
En sentido figurado, Adán y Eva tuvieron relaciones sexuales (comió del fruto), y Lucifer (culpa carnal) los convenció de que estaban “desnudos”.
El simbolismo de este término es constante en las palabras de los profetas y en la ley dada para los judíos.
Adán y Eva estaban verdaderamente “desnudos”, como resultado de sus obras, y por lo tanto necesitaban algo para cubrirse.
Aquello que nos “oculta de Dios” es la culpa que sentimos cuando actuamos en contra de nosotros mismos, o, a nuestro sentido común (Espíritu Santo)
Por otro lado, Lucifer usando su delantal (obras) de “sacerdocio” les señala la culpa.
►«Adán … ¡Adán! ¡¡Adán!! ¿Dónde estás?»
Aquí se nos presenta la primera reacción general de aquellos que tienen un sentimiento de culpa y se esconden de la inspiración que viene de nuestro Padre Celestial a través del Espíritu Santo.
En sentido figurado, el Padre nos llama continuamente a través del Espíritu, pero nos escondemos de escucharlo debido a nuestros sentimientos de culpa, o conciencia.
Estas acciones del “Padre” y del “Espíritu Santo” y las reacciones de Adán y Eva, son figurativas, imágenes de lo que una persona siente después de hacer algo que él o ella sabe en el fondo que no es correcto.
Este sentimiento proviene del inconsciente, recuerdos de nuestra vida pasada preterrenal, en la que experimentamos un estado constante de rectitud, que nuestra carne reconoce como felicidad.
—Siguiendo el relato, luego conocemos la segunda reacción general de quienes tienen un sentimiento de culpa.
Surge el deseo de escapar de la responsabilidad personal y encontrar a alguien más a quien culpar de nuestras acciones.
Emoción humana típica que es coherente con la naturaleza de un niño que se esconde de sus padres o le echa la culpa a otra persona (generalmente otro hermano o un amigo imaginario) para evitar meterse en problemas.
►ELOHIM a LUCIFER: «¿Qué es eso?»
—LUCIFER: «Les he estado dando un poco del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal.»
Eva muestra la misma reacción que Adán, pero da un paso al frente y admite su culpa, algo muy indicativo de la diferencia general en la naturaleza de un hombre y una mujer mortales.
Pero ella aún encuentra una excusa para sus acciones echarle la culpa a Lucifer.
De la misma manera, la mayoría de nosotros culpamos al diablo por incitarnos a hacer las cosas malas que hacemos, o al Señor por las buenas acciones que realizamos.
De cualquier manera, rara vez asumimos la responsabilidad de usar nuestro libre albedrío.
El término “Lucifer” es intercambiable con el de “carne”.
La “Guerra en el Cielo” liderada por Lucifer, es también una imagen de nuestro deseo rebelde e impaciente de poseer cuerpos perfeccionados y ser como nuestros Padres Celestiales, PERO sin pagar el precio necesario.
Hay muchos humanos con libre albedrío que vivieron en nuestra era premortal, y al ejercer su libre albedrío, decidieron que podría haber un plan mejor para la raza humana que el plan de nuestro Padre Eterno.
Estos últimos, son los LIBREPENSADORES, que no estaban de acuerdo con vivir la “ley de sacrificio”.
►ELOHIM: «Lucifer, por haber hecho, maldito serás sobre todas las bestias del campo. De tu vientre andarás, y polvo comerás.»
— Esta es una representación simbólica de lo que le sucede a una persona que sigue el plan de Lucifer (las tentaciones de la carne) en la mortalidad.
—“Sobre tu vientre andarás” significa que una persona será guiada por sus apetitos y los deseos de la carne.
Sin embargo, el apetito de estas personas nunca se verá satisfecho siguiendo este plan, porque “el alimento” que comerán será el “polvo” de la tierra, o lo que queda después de que una persona actúa en la carne.
Cuando caminamos por un camino y levantamos polvo. Este “polvo” no tiene ningún valor nutricional. Esta personas estarán continuamente “comiendo” en un intento de satisfacer el “vientre” sobre el cual avanzan a través de la vida, pero nunca sentirán satisfacción o realización.
Para sentirse saciado, o mejor, completamente feliz, un ser humano debe actuar de acuerdo a las necesidades de su propia conciencia, como se ha explicado anteriormente, ya que “comiendo el polvo de la tierra”, nunca llegarán a ser quienes realmente son y encontraran la felicidad duradera.
Fracasamos porque a menudo seguimos un camino polvoriento tallado en la tierra por aquellos que tienen la misma capacidad cerebral limitada que nosotros y que tampoco logran vivir rectamente en igualdad de condiciones a su conciencia humana innata.
►LUCIFER a ELOHIM: «Si me maldices por hacer lo mismo que se ha hecho en otros mundos, tomaré los espíritus, que me siguen y poseerán los cuerpos que tú creaste para Adán y Eva.»
Una tendencia humana natural y voluntaria es afirmar nuestra independencia y valor como individuos aparte de todos los otros.
Aquí se nos muestra en sentido figurado, que Lucifer pensó que no necesitaba cualquier parte del plan del Padre para traer felicidad a sí mismo y a aquellos que aceptaron seguirlo.
Lucifer sabía que en todos los demás mundos que habían sido creados, los seres humanos independientemente y con libre albedrio, se le dio el derecho de crear sus propios sistemas de leyes y de gobierno que les sirvieran. Instituyendo su propio plan, y que él había convencido a muchos de que había un plan mejor que el de nuestro Padre Eterno.
Es fácil imaginar esta forma de pensar cuando consideramos la naturaleza independiente y rebelde de los adolescentes. Se establecen reglas en la casa, es natural desafiarlas y rebelarse.
De esta manera, los adolescentes desarrollan la autoestima e individualidad al margen de sus padres, quienes han establecido reglas que saben que son para su propio bien.
La única manera en que los adolescentes comprenderán alguna vez el significado y la relevancia de las reglas establecidas es experimentar las consecuencias de no seguirlas.
Al experimentar las consecuencias, solo entonces serán convencidos de que sus padres tenían razón desde el principio.
Finalmente, y de una manera más general, nuestro Padre Eterno le ha dado a la humanidad, un tiempo para probar, con sus propios planes y filosofías y doctrinas. Sin embargo, el tiempo se hace cada vez más corto.
►ELOHIM a LUCIFER: «Pondré enemistad entre ti y la descendencia de la mujer. Tendrás poder para herir a Su hijo en el talón, pero Él tendrá poder para herir tu cabeza.»
Este pasaje de las Escrituras es conocido como el proto-evangelio, donde aparece la primera mención del Salvador.
Por otro lado, está “enemistad” es nuestra conciencia, o mejor, el “Espíritu de Cristo. [Moroni 7: 12-17]
A medida que “caminamos” a lo largo de nuestras vidas y hacemos cosas contrarias a lo que nos dicta nuestra conciencia (la enemistad), nuestros “talones” son heridos por el sufrimiento que experimentamos cuando sucumbimos a las tentaciones de la carne.
"La descendencia de la mujer" se refiere a un descendiente de la mujer, Jesucristo, quien, con su expiación y resurrección, tendría el poder de vencer al mal, simbolizado por "aplastarte la cabeza", refiriéndose a la serpiente, que representa a Lucifer.
Igualmente, al final, todos tendremos el poder de “aplastar” la cabeza (la parte que controla nuestras acciones) de Lucifer reconociendo las tentaciones de la carne y controlando su poder sobre nosotros.
—Finalmente, antes de que se nos permita resucitar, se nos exigirá que controlemos nuestras acciones hasta tal punto que nunca seamos un problema con nuestro albedrio, para otro ser con libre albedrío.
El plan de nuestro Padre Celestial nos brinda oportunidades para vivir experiencias que, al acumularse con el tiempo, nos ayudan a transformarnos en el tipo de persona que podemos llegar a ser, mientras descubrimos y experimentamos aquello que nos proporciona nuestra propia felicidad eterna y personal.
►LUCIFER a ELOHIM: «Entonces con esa enemistad tomaré los tesoros de la tierra, y con oro y plata compraré ejércitos y armadas, (- - - - -) y falsos sacerdotes que oprimen, y tiranos que destruyen, y “reinaré” con sangre y horror en la tierra»
Aquí se nos da una explicación de cómo nuestra carne (Lucifer) lucha (está en enemistad) contra nuestra conciencia para seducirnos con dinero y posesiones mundanas para seguir nuestros deseos carnales (es decir, el plan de Lucifer). Esa es la forma en que nos engaña.
Se menciona también como la instauración de religiones y gobiernos que buscan imponernos su propósito, usando cosas que todos queremos: sentirnos importantes, que nos admiren, tener cosas materiales y creernos mejores que los demás
Cuando esto sucede, es nuestra propia naturaleza humana (simbolizada por Lucifer), esa parte de nosotros que siempre quiere más, la que nos hace apoyar y defender a esas organizaciones o ideologías.
Se enfatiza igualmente que las instituciones (ejércitos, armadas y religiones organizadas) son las principales causas de toda la “sangre y horror en la tierra”.
►ELOHIM: «¡Salid!»
►ELOHIM a JEHOVÁ: «… que se coloquen querubines y una espada encendida para guardar el camino del árbol de la vida, para que Adán y Eva no extiendan su mano y participé de su fruto, y viva para siempre en sus pecados.
►JEHOVÁ: «Así se hará, Elohim»
Este “querubín y una espada encendida”, también es una imagen del “velo del olvido”, o nuestra incapacidad de saber más acerca del plan de salvación.
Es el símbolo de nuestra inhabilidad para comprender los misterios de Dios, tal como fueron diseñados para nuestra existencia mortal.
Si somos capaces de liberar suficiente energía, a través del sacrificio de las preocupaciones y deseos mundanos, el velo es entonces capaz de volverse más transparente.
A menudo se ha comparado la “espada” con la “palabra” que sale de la boca de Dios.
Los Querubines siempre se han considerado como protectores de algo sagrado.
La “espada llameante” simboliza el fuego refinador de la palabra de Dios verdadera, que nos es dada por medios de apóstoles y profetas verdaderos que nos predican el arrepentimiento.
Los misterios de Dios quedarían así protegidos de los mortales que los “pondrían en peligro”, al “extender su mano y participar de su fruto” y adquirirían conocimiento de ellos, a medida que son guiados por falsos lideres y creencias erróneas.
Ilustración:
—Elohim, Adán y Eva, pintura de William Blake.

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